Septimo Capitulo -Vueltas-.

- ¿Me queda bien?

Le preguntaba Khristal a Clarisse mientras se miraba en un gran espejo como le quedaba un hermoso vestido negro con detalles en rojo. El vestido, con una gran cola negra y con un corset que marcaba la figura de la princesa, eran ostentoso por donde se lo viera. Cada uno de los detalles en rojo, no eran mas que diminutas piedras preciosas formando las flores del vestido. Los lazos de razo rojo que se encontraban uno debajo del pecho y otro en la parte inferior del vestido, le daban el toque perfecto de inocencia para la edad de Khristal.
Mientras tanto, Clarisse estaba tirada en la cama de la princesa mirando el techo y de vez en cuando ojeaba lo que la princesa se probaba.
- Creo que ire con este...
Khristal acomodo un poco su largo cabello negro y se probo la tiara que su madre le habia entregado ya hace varios años. Dio un par de vueltas con su vestido y como era de esperarse, tropezo con sus propios pies y cayo al suelo. Clarisse se levanto de la cama asustada por el ruido y vio a Khristal sentada en el piso refunfuñando.
- Espero no pasar verguenza mañana..
- Estoy segura que no lo haras. A ver, dejame ayudarte...
Clarisse intentaba acostumbrarse a dejar el tono de formalidad con aquella chica. Se acerco a ella y la ayudo a levantarse.
- Clarisse, ¿No quieres que te preste algun vestido?
- No, gracias, mi amo seguramente ya me tiene algun vestido preparado...
Le respondio orgullosa la muñequita de porcelana, a lo que Khristal fruncio una ceja y se volvio a mirar el espejo.
- ¿Esa cara puede ser por celos?
Le dijo burlonamente la ayudante.
- ¿Yo?, ¿Celosa de quien?, ¡Por favor!
¿Tanto se notaba?, Se pregunto a si misma, pero...¿Porque estaba celosa de Clarisse?, Ese arrogante caballero no era mas que eso...Su caballero, el que debia proteger su vida...Todo era demasiado confuso. Sacudio la cabeza y luego se saco el vestido dejandolo preparado para el dia siguiente.
- Ya es tarde Clarisse, puedes volver a tu cuarto si asi lo deseas...
- Gracias Princesa...
La pequeña dama hizo una reverencia y salio del cuarto. Un largo dia los esperaba mañana.

El Castillo era un caos, y caos era poco decir. Sirvientes corriendo de aqui para alla, ultimando los detalles del baile que esa noche habria. Khristal decidio salir a ver a los invitados que ya estaban llegando desde lejanos rumbos. Lo que la extraño fue que ni Clarisse ni Christopher estuvieran junto a ella, pero esta bien, salir un poco no le iba a hacer mal y con tanta seguridad dudaba que algo le pasara. Se dirigio hacia la entrada principal, desde alli se podia ver las carrozas entrando, y una de ellas le llamo la atencion. Tenia demasiada guardia y no se podia ver nada hacia su interior. Fue la primera en detenerse, y lo hizo perfectamente delante de la princesa. La puerta se abrio y la curiosidad embargaba aun mas a Khristal. Un gran caballero bajo de ella. Cabello largo azul, postura guerrida y ojos como la miel, que se clavaron en la mirada de la princesa. El principe se acerco a ella un poco e hizo una gran reverencia. Al levantar la cabeza tomo la mano de Khristal y la beso.
- Un gusto conocerla Princesa y un placer estar ante su hermosa mirada.
- Un gusto tambien caballero...¿Pero usted quien es?
Le respondio ella aun intrigada y sin una pizca de sorpresa por la caballerosidad de el.
- Soy el Principe de los Oceanos del Sur, Ethan Ashford, Descendiente directo al trono del Reino Ashford.
El principe dijo cada uno de sus titulos con total arrogancia y superioridad.
- Entonces, Bienvenido al Reino de la Rosa, Principe Ethan.
Sonrio falsamente Khristal luego de su respuesta.
- Princesa...¿Me mostraria el castillo?
Ethan ya le ofrecia su brazo para que ella lo acompañara.
- Ah, no no, eso si quiere lo hago yo, no hace falta molestar a la princesa para cosas tan comunes como esas...
Khristal se volteo al escuchar esa respuesta sin poder ella siquiera decir una palabra y ahi estaba, Christopher sonriendo burlonamente ante su nuevo amigo. La princesa volteo la vista nuevamente y miro al Principe Ashford. Se acerco a el y poso su brazo en el del chico.
- Estare encantada de enseñarle los alrededores.
Ethan miro con una sonrisa de victoria que se desplegaba por toda su cara a Christopher el cual sorprendido se dedico a seguirlos unos pasos mas atras, despues de todo el debia de proteger a su princesa. Comenzaron a caminar entre los sirvientes que seguian corriendo y las doncellas que se quedaban sorprendidas por el principe que acompañaba a Khristal.
- Espero que esta noche me conceda una pieza princesa...
- No es de mi gusto el baile, pero hare mi mayor esfuerzo para que podamos bailar juntos principe Ashford.
- Oh, digame Ethan por favor, estamos entre amigos ya, ¿no?
Christopher clavo la mirada en Khristal esperando su respuesta.
- Claramente, usted puede llamarme Khristal si asi lo desea.
El caballero revoleo los ojos por la batalla que la princesa le estaba planteando. Siguieron caminando y frente a ellos se vio venir al Rey acompañado de su guardia y el consejero. Tanto el Principe Ashford como nuestro caballero hicieron una reverencia.
- Principe Ashford! Como me alegro de tenerlo junto a mi mas hermosa flor!
El rey vio que Christopher estaba detras de ellos y se apresuro a pensar en algo para sacar a Ethan de ahi.
- Me gustaria que charlemos y me cuente sobre su padre por favor, ¿Me acompañaria?
Ethan miro a la princesa, separo su brazo de ella y tomo su mano besandola nuevamente.
- Espero esta noche verla en el baile, hermosa dama.
Christopher estaba por desenvainar su espada, ya no lo soportaba. Pero...
- A usted tambien Señor Russell...
Dijo girando rapidamente Ethan a ver a Christopher, el cual fingio que acomodaba su espada y se dio cuenta de algo extraño.
- ¿Como conoce mi apellido?
- Oh, usted es conocido por muchos lados, y su historia mas aun...
Christopher fruncio el ceño e intento mantener la compostura.
- Me alegro de ser conocido, y si, seguramente nos veremos mas tarde principe Ashford.
Hizo una pequeña reverencia y siguio los pasos de Khristal que se dirigia hacia el salon mientras dejaban detras a Ethan junto al Rey.
- Deberia de aprender a comportarse señor Russell, ¿o cree que no note que casi desenvaina su espada?
- Se equivoca princesa, solo la acomodaba.
Le contesto sonriente el chico. Iban caminando por un largo pasillo y de repente muchos sirvientes cargando con grandes bolsas de regalos para el rey aparecieron de frente a paso apresurado.
- Permiso Princesa, por favor, permiso, vamos muy cargados.
Khristal les iba a contestar pero el que reacciono primero fue Christopher, el cual la empujo contra la pared dandoles paso a los cargados sirvientes. El quedo sobre la princesa, protegiendola con su cuerpo, y ella, que era unos centimetros mas pequeña que el, quedo oculta por su cuerpo arrinconada por esos grandes brazos. Nuevamente ambos podian sentir la respiracion del otro y sus miradas fijas entremezclandose, el rojo furia con ese verde tan dulce.
- ¿Conmigo tambien danzara esta noche, o mi presencia sera ignorada?
Le susurro en ese pequeño espacio que habia entre ambos el chico a Khristal. Ella, estaba cautivada por esa mirada. Estaba como hechizada, tanto que era como si no pudiera hablar, solo queria quedarse una eternidad observando esa triste pero furiosa mirada escarlata.
- ¡Princesa!, Debe comenzar a prepararse, muy pronto llegara la noche...
Dijo Mary, la doncella de Khristal, que justo habia aparecido dando la vuelta al pasillo. Cuando observo la escena se dio cuenta en el mal momento que habia llegado.
- Oh, si, ya voy Mary.
Le dijo la chica que la voz de su doncella le habia cortado el hechizo y ahora se separaba de su caballero que habia retrocedido unos pasos. Tocio un poco y miro a Christopher.
- No se preocupe, mas tarde nos veremos mi caballero.
Khristal sonrio y siguio los pasos de Mary. Christopher, cuando ellas ya habian dado la vuelta al pasillo, desenvaino su espada y con un solo movimiento rompio un florero que decoraba el lugar. Odiaba tenerla tan cerca pero tan lejos a la vez. Se tranquilizo y guardo su espada. Empezo a caminar hacia su habitacion, el tambien debia de prepararse para esa gran noche.

Todas las damas danzaban, los caballeros las complacian llevando el paso del baile, y las rosas por doquier iluminadas por las infinitas luces del lugar. La musica eran tan relajante, daba tanta paz, la armonia de ese momento, cualquiera hubiera querido que fuera eterna. Y ella bajo por las escaleras. Todos voltearon la vista y observaron como su cabello tambien danzaba al ritmo de la musica mientras bajaba uno a uno los escalones. Al tocar el suelo, Christopher la ayudo a afirmarse y toda la sala aplaudio ante la llegada de la princesa. Un vocero anuncio el comienzo del baile, y Khristal acompañada de Christopher, llegaron al centro del gran salon. Con pasos suaves, el caballero la empezo a guiar y de a poco otras parejan se fueron uniendo a ese magico momento.
- Esta hermosa esta noche princesa...

Christopher hizo girar a la princesa...y ahi comenzaron las vueltas...Primer vuelta. Ethan sonriente habia tomado la mano de la dama y como si fuera una muñeca la hacia danzar alrededor de la pista, y la hizo girar...Segunda vuelta. Christopher la aferraba a su cuerpo y la hacia danzar como entre nubes, ella, se sorprendio por la velocidad de los giros y como rapidamente cambiaba de pareja, pero por unos segundos no le importo nada, otra vez caia bajo el hechizo de esos ojos rojos como el fuego, pero el la hizo girar...Tercera vuelta. Ethan le acomodo el cabello y luego la impulso hacia atras suavemente sin soltarla, haciendo que ella sintiera como si volara por pocos momentos, ella noto que detras de esa fachada de arrogancia, parecia que el nuevo principe guardaba dulzura en esos ojos color miel, pero el la levanto entre sus brazos y la hizo girar...Cuarta vuelta. Christopher la hacia sentir segura entre sus brazos, la tomo de la cintura y la llevo al compas de la musica y la hizo girar...¿Quinta vuelta?. Ella ya se sentia mareada, ¿Ethan otra vez?. Un segundo. ¿Sexta vuelta?, Christopher la miraba y notaba que algo ya no andaba bien...¿Septima vuelta?.
- ¡Basta!
Ya nadie estaba bailando, solo estaban Christopher, Ethan y ella en medio del Gran Salon y toda la gente mirandolos se quedo helada por el grito de la dama.
- ¿Acaso soy un titere que ustedes pueden hacer girar a su gusto?
Ninguno de los dos encontraba palabras para disculparse. Khristal levanto un poco su vestido y camino hacia donde estaban sus padres y se sento en su trono.
- Ella es mia.
Le dijo al oido Ethan a Christopher mientras todos volvian a bailar. El caballero camino hacia donde la princesa estaba y simplemente se paro a su lado. Clarisse desde un rincon habia estado observandolo todo.
- Amo tonto.



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3 comentarios:

Anónimo dijo...

-wiii *-*

aparecio otro chicoo *-*

Ojala y se quede con el otro...asi me deja a Chris *-*

vale pido muxo T-T

wueno s eme cuida muxo !
siga escribiendo =P

Cristal-Hime dijo...

uhhhhhhhhhh

no me gustan los triangulos amorosos u.u

xD

está buenisima la historia *0*

te queloooooooooooooooooo (LL)

beso

Luna

Anónimo dijo...

Ethan que hermoso nombreeeee, me gusta mucho, el apellido es muy rimbombante pero el nombre me suena a un chico centrado e intelectual.. me gusta si...

Luuu